La piel de un adulto cubre aproximadamente 2 m², es gruesa de 1,5 a 4 mm, pesa unos 3 Kg y está formada por varias capas de células que se renuevan constantemente. La capa superior se llama epidermis, mientras la parte más profunda es la dermis.

La Dermis, rica en vasos sanguíneos donde la circulación de la sangre regula la temperatura corporal, tiene una densa red de terminaciones nerviosas y corpúsculos que sirven para percibir el calor, el dolor y los estímulos táctiles.

El estrato epidermis es el mayor órgano superficial, y es donde la percepción del infrarrojo y del calor resultante presuponen una penetración y una absorción de la radiación en la piel.

El infrarrojo-C creado por Celisus (paneles radiante de pared, calefacción de techo, paneles de calefacción de pared o calentador de toallas) se absorbe casi completamente en la capa superior mientras el infrarrojo-B penetra más profundamente como se explica en el diagrama:

Capa de tejidoInfrarrojo-AInfrarrojo-BInfrarrojo-C
epidermis29%36%80%
corneum5%16%20%
dermis48%20%0%
subcutánea17%8%0%

La irradiación por infrarrojo-A penetra hasta los 25 mm, el infrarrojo-B hasta los 13 mm mientras que el infrarrojo-C hasta un máximo de 0,5 mm. Una parte de la irradiación viene reflejada por el cuerpo, los infrarrojo-A se reflejan el 50%, los infrarrojo-B se reflejan hasta el 35% mientras que el infrarrojo-C tiene un reflejo inferior al 5%.

Considerando que a una profundidad de 0.5 mm de la capa papilar se extienden las terminaciones nerviosas y que son ellas las que perciben el calor, así como los diminutos vasos terminales del micro sistema circulatorio, se requerirá menos energía.

El calor producido por lo Paneles radiantes Celsius, es inmediatamente absorbido y percibido por el sistema de regulación térmica de nuestro cuerpo, activándolo y estimulándolo; el calor es transportado por convección a todo el cuerpo a través de la circulación de la sangre.

Todos los sistemas a infrarrojo-A y -B, no siendo inmediatamente percibidos y penetrando en profundidad, pueden crear disturbios y daños severos a la piel y a los tejidos.